Dormir mal: el enemigo silencioso de tu mente

Retrato profesional de una psicóloga joven y sonriente, con cabello rubio y mechas, vestida con una bata clínica negra tipo uniforme. Está de pie con los brazos cruzados contra un fondo blanco liso, transmitiendo confianza y amabilidad en un entorno de centro psicológico.

Ps. Catalina Callejas

Psicóloga Clínica

17-01-2026

Reloj despertador en la madrugada y tarjeta de Centro Vitalis.
Reloj despertador en la madrugada y tarjeta de Centro Vitalis.
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Dormir mal: el enemigo silencioso de tu mente

La noche cae sobre la ciudad y, mientras las luces se apagan, para muchos comienza una segunda jornada laboral: la de intentar dormir. Dar vueltas en la cama, mirar el reloj cada quince minutos y calcular cuántas horas quedan antes de que suene la alarma se ha convertido en una tortura nocturna habitual. Vivimos en una sociedad privada de sueño, donde el descanso se sacrifica en el altar de la productividad y el entretenimiento digital, sin dimensionar el costo devastador que esto tiene para nuestra salud mental y emocional.

El sueño no es un “botón de apagado” ni una pérdida de tiempo; es un proceso biológico activo y fundamental donde el cerebro se repara, procesa las emociones del día y consolida la memoria. Cuando este proceso se interrumpe de forma crónica, no solo amanecemos cansados; amanecemos vulnerables. La falta de sueño es, a la vez, síntoma y causa de la mayoría de los trastornos psicológicos, creando un círculo vicioso del que es difícil salir sin ayuda.

En este artículo abordaremos la estrecha relación entre el insomnio y la salud mental, desmitificaremos los remedios caseros que a menudo empeoran el problema y te mostraremos cómo la higiene del sueño y la terapia pueden ser más efectivas que cualquier pastilla para recuperar tus noches.

El cerebro insomne: operando en reserva

Imagina intentar correr una maratón con una mochila llena de piedras y sin haber comido en dos días. Así es como intenta funcionar un cerebro privado de sueño. Durante la fase REM (Movimiento Ocular Rápido) del sueño, nuestro cerebro procesa las experiencias emocionales, “limpiando” el estrés acumulado. Si no dormimos lo suficiente, este mecanismo de limpieza falla.

El resultado es una reactividad emocional disparada. Una persona con insomnio crónico tiene un umbral de frustración mucho más bajo; cosas pequeñas le irritan profundamente y los desafíos cotidianos parecen montañas insuperables. La amígdala, el centro del miedo del cerebro, se vuelve hiperactiva, lo que explica por qué después de una mala noche nos sentimos más ansiosos, paranoicos o tristes. No es que el mundo sea más hostil, es que hemos perdido nuestra capacidad biológica de regularnos.

Ansiedad nocturna: cuando la cama es el enemigo

Para quienes sufren de trastornos de ansiedad, la noche suele ser el momento más temido. En el silencio de la oscuridad, sin las distracciones del trabajo o el ruido diurno, los pensamientos intrusivos encuentran un escenario perfecto. “Rumiar” problemas —repasar una y otra vez preocupaciones, errores pasados o miedos futuros— es la receta perfecta para el insomnio.

Se genera entonces una asociación negativa: el cerebro empieza a relacionar la cama no con el descanso, sino con la alerta y la angustia. Solo con entrar a la habitación, el cuerpo se tensa anticipando la lucha por dormir. Este “insomnio psicofisiológico” es muy resistente porque se alimenta del propio miedo a no dormir (“si no me duermo ya, mañana no rendiré”), lo que genera más alerta y menos sueño.

La trampa de la automedicación

Ante la desesperación de la noche en blanco, es común recurrir a soluciones rápidas. El alcohol, por ejemplo, es un falso amigo del sueño. Aunque una copa de vino puede ayudar a conciliar el sueño más rápido por su efecto sedante, fragmenta la arquitectura del sueño en la segunda mitad de la noche, impidiendo el descanso profundo y reparador.

Del mismo modo, el uso indiscriminado de fármacos hipnóticos (pastillas para dormir) sin supervisión médica puede generar dependencia y tolerancia, obligando a aumentar las dosis para obtener el mismo efecto. La solución real y sostenible no está en forzar el apagado químico del cerebro, sino en reeducar los hábitos y tratar la causa subyacente del desvelo, ya sea estrés, depresión o malos hábitos.

Higiene del sueño: volver a lo básico

Recuperar el sueño es un proceso de reentrenamiento. La Higiene del Sueño consiste en una serie de conductas que preparan al cuerpo para el descanso. Esto va más allá de no tomar café en la noche. Implica regularizar los horarios de levantarse (incluso los fines de semana) para ajustar el reloj biológico, exponerse a la luz solar en la mañana y crear un ritual de desconexión nocturna.

Las pantallas son el gran enemigo moderno. La luz azul de celulares y tablets inhibe la producción de melatonina, la hormona que indica al cuerpo que es hora de dormir. Sacar la tecnología de la habitación y volver a actividades analógicas como leer un libro físico o escuchar música suave una hora antes de dormir puede marcar una diferencia radical en la calidad del descanso.

Terapia para volver a soñar

Cuando los cambios de hábitos no son suficientes, la Terapia Cognitivo-Conductual para el Insomnio (TCC-I) se alza como el estándar de oro en el tratamiento, incluso por encima de los fármacos a largo plazo. Este enfoque, disponible a través de los profesionales de Centro Psicológico Vitalis, trabaja reestructurando los pensamientos erróneos sobre el sueño y aplicando técnicas de restricción del tiempo en cama para aumentar la eficiencia del descanso.

Un psicólogo experto te ayudará a desactivar la “ansiedad de desempeño” respecto al dormir y a gestionar las preocupaciones que te asaltan al apagar la luz, devolviendo a la cama su función original de refugio y placer.

Recupera tus noches con Vitalis

Si sientes que has perdido la capacidad de descansar y que esto está afectando tu vida diurna, no esperes a que el agotamiento te pase una factura mayor. En Centro Psicológico Vitalis, abordamos los trastornos del sueño desde una perspectiva integral, entendiendo que dormir bien es la base de vivir bien.

Te ofrecemos soluciones reales y adaptadas:

Atención Online Especializada: Perfecta para quienes tienen horarios complicados o prefieren iniciar su tratamiento sin salir de casa, optimizando sus tiempos de descanso.

Ambiente Terapéutico: Nuestras consultas en Providencia brindan un espacio seguro para explorar las causas emocionales de tu insomnio.

Soporte Financiero: Facilitamos el reembolso con Isapres y seguros complementarios, para que tu única preocupación sea descansar y no cómo pagar tu tratamiento.

Dormir no es un lujo, es una necesidad biológica no negociable. Permítenos ayudarte a apagar el ruido mental y encender tus sueños.

Vuelve a descansar de verdad. Agenda tu hora en Vitalis y empieza a sanar tus noches hoy mismo.

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