El miedo a quedarse atrás mientras todos “avanzan”

Ps. Rakson Duarte
Psicólogo Clínico
19-05-2025
Ese momento incómodo en que miras alrededor y dudas de tu ritmo
Un martes cualquiera.
Abres Instagram, LinkedIn o simplemente escuchas una conversación ajena en el metro.
— “Me ascendieron”
— “Nos compramos casa”
— “Estoy por irme del país”
Y ahí aparece él.
No hace ruido, no grita, no golpea la mesa.
No te dice que estés mal.
Te dice algo peor: “Tal vez vas lento”.
El Comparador Profesional (que vive en tu cabeza)
Todos tenemos un pequeño personaje interno dedicado exclusivamente a comparar.
No compara cosas útiles, como precios o rutas.
Compara vidas completas, sin contexto, sin backstage y sin misericordia.
Este personaje no descansa nunca.
Si alguien avanza, él te mira y anota mentalmente:
— Edad: check
— Logros: check
— Situación actual: hmm…
Y aunque tu vida esté objetivamente bien, el Comparador Profesional tiene una habilidad especial:
hacerte sentir en desventaja incluso cuando no hay competencia real.
El gran error: creer que todos van en la misma carrera
La trampa está acá.
Tu cabeza asume que existe una línea de tiempo universal, como si la vida fuera una escalera mecánica:
Estudio → trabajo → estabilidad → éxito → plenitud.
El problema es que nadie te avisó que no hay una sola escalera.
Hay senderos, pausas, desvíos, vueltas raras y gente que se baja y vuelve a subir.
Pero el Miedo a Quedarse Atrás no entiende eso.
Él cree que si no avanzas visiblemente, estás fallando.
Avanzar no siempre se nota desde afuera
Hay etapas donde no se ve nada.
No hay anuncios.
No hay fotos.
No hay frases inspiradoras.
Pero por dentro están pasando cosas importantes:
Estás entendiendo qué no quieres repetir
Estás recuperando energía
Estás dejando de exigirte desde el castigo
Estás reconstruyendo criterios propios
Eso también es avanzar.
Solo que no queda bien en una bio.
El cansancio de medirse con reglas ajenas
Compararte no te motiva.
Te desconecta.
Empiezas a vivir con una sensación constante de atraso, aunque nadie te esté apurando realmente.
Y ahí aparece otra voz:
— “Deberías estar en otro lugar”
— “A esta edad ya tendrías que…”
— “Algo estás haciendo mal”
No porque sea verdad.
Sino porque llevas mucho rato escuchándola.
Tal vez no estás atrás
tal vez estás en tu propio tramo difícil
El miedo no siempre indica fracaso.
A veces indica que estás en una etapa menos visible, pero necesaria.
No todas las partes del camino son para mostrar.
Algunas son solo para sostenerte.
Y eso también cuenta.
En el centro trabajamos estos miedos cotidianos que no parecen graves, pero desgastan en silencio: la comparación, la autoexigencia y la sensación de no estar donde “deberías”. Acompañar estos procesos también es parte de avanzar, aunque nadie lo aplauda.







